En los últimos años algunos jugadores, como Carlos Tevez, por sólo citar un ejemplo, marcaron una tendencia que se impone: los futbolistas que vuelven a los clubes que lo vieron nacer o que se sienten más identificados.
Es el caso de Leandro Vélez, que volvió a su Independiente de Playas de Oro para “darle una mano en este duro momento y devolverle un poquito de todo lo que me dio”, asegura el volante central que jugó sus últimas temporadas en Sportivo Rivadavia.
-¿Por qué volviste?
-Son muchas cosas. Lo principal es que soy hincha y siento que tengo que volver para darle una mano en este duro momento y devolverle un poquito de todo lo que medio. También me incentivaron las ganas de volver a compartir una cancha con un viejo amigo (Paul Ledesma) y jugar otra vez en la Liga.
-En esa decisión, ¿Ayudó que Alberto Bordolini sea el nuevo entrenador?
-La decisión la tenía tomada el año pasado sin saber que él iba a ser el técnico. Pero obviamente que es un plus, nos conocemos mucho.
-¿Ya hablaste con él?
-Aún no. Hace como tres semanas que le vengo “pateando” la charla por el laburo, pero en esta semana seguramente nos juntaremos y charlaremos. No creo que varié mucho su propuesta con la que presentó en Sportivo Rivadavia.
Tenemos que conformar un buen equipo y buscar el ascenso, porque no vine a pelear por el octavo puesto.
-Te fuiste siendo un juvenil y volves para ser referente, ¿Cómo lo tomas?
-No creo que sea referente. Vengo a aportar lo mío, lo que aprendí hasta ahora, a sumar y ser uno más. Tenemos que conformar un buen equipo y buscar el ascenso, porque no vine a pelear por el octavo puesto. No tengo dudas que los chicos que ya están y lo que se van a sumar piensan lo mismo.
-¿Sentís que éste es el año?
-Desde los 15 años que debute en Primera que tengo la ilusión de ascender y este año no va a ser la excepción. Me voy a brindar por completo para pelear hasta el final.