La derrota frente a Talleres dejó mucha tela para cortar en barrio La Cuesta. Después de ocho partidos, el equipo aún abunda en un mar de irregularidad y, faltando tres fechas para el cierre de la Etapa Clasificatoria, sólo un milagro llevaría al Azzurro a quedarse con su zona.
Es por eso que, hoy por hoy, los objetivos cambiaron en el equipo de Adrián Ferreyra, y su capitán, Nicolás López, lo sabe. “Estamos lejos y matemáticamente es casi imposible llegar a la punta. Lo importante ahora es conseguir el juego, ganar en confianza y plasmar en los partidos lo que hacemos durante la semana”, afirmó el capitán.
“Hubo partidos claves -Las Palmas y Las Flores- en los que el rendimiento colectivo e individual fueron muy bajos. Con Talleres jugamos bien un cierto tiempo, y nos volvimos a caer. Cuando hacemos lo que entrenamos nos va bien”, argumentó.
López expuso las principales causas de la irregularidad que muestra el equipo. “Principalmente las bajas que sufrimos, ya sea por lesiones, expulsiones o jugadores que no pueden ir a entrenar más por cuestiones personales. A principio de año éramos 40, hoy somos muchos menos, y el cuerpo técnico tiene menos alternativas. Nunca pudimos repetir el mismo equipo”, explicó.
Igualmente se mostró optimista en poder cambiar este presente. “Podemos cambiar. Tenemos que ganar en confianza, eso nos va a ayudar, vamos a mejorar en el rendimiento individual y grupal del equipo”, concluyó.