Qué puesto ingrato el del arquero. Siempre es el primero en pagar. Siempre tiene la culpa y, si no la tiene, paga igual. Como Luciano Aperlo, que se atajó todas, menos la última, y pagó. Atlético cayó 1-0 frente al líder Instituto en Jorge Newbery y se despidió definitivamente del torneo.
Al equipo de Adrián Ferreyra le faltaron ideas y agresividad en ataque, porque en defensa dejó todo, no le dio ni un metro a los volantes y delanteros de Instituto. Eso sí, falló otra vez en el retroceso y, si no fuera por Aperlo, podría haberla pasada mal.
El arquerito tapó tres clarísimas: dos fierrazos al raz del piso y un mano a mano que sacó con los pies mostrando todos sus recursos.
Las ocasiones de Atlético fueron escasas, y sin peligro para el arquero de Instituto. Alguna que otra apilada de Joaquín Fernández que se diluyó y un mano a mano de Alessio Bianconi en el que el volante tardó en definir. Nada más.
Cuándo Instituto ya se había quedado sin fuerzas, le cayó un regalo de Aperlo, que descolgó un centro fácil y se le escapó la pelota de las manos. Blas Farchetto sólo tuvo que empujarla a la red para poner el 1-0 y llevar a la Gloria a la cima de la Zona 2 de la Primera A de la Liga Cordobesa de Fútbol.
Atlético, en tanto, perdió la última oportunidad que tenía de pelear la Fase Inicial. En las dos fechas que quedan jugará por nada y, desde el lunes, apuntará todas sus fichas a cambiar la imagen en la Fase Clasificatoria. Tendrá que mejorar, y mucho.