Pablo Pomata no es un carlospacense cualquiera. A los 21 años un ACV (accidente cerebro-vascular) invadió su cuerpo y cambió para siempre su vida. Sin embargo, los cambios no siempre son malos. A pesar de una transferencia de tendones en la mano y momentos de intensa depresión, que hasta lo llevaron a pensar en un suicidio, hoy se encuentra en pleno estado físico-mental y preparándose para iniciar su camino para -ni más ni menos- que los Juegos Paralímpicos de Tokyo 2020.
Este domingo, Pomata estará compitiendo en el Campeonato Panamericano de Triatlón buscando traer el título de Para-Triatlón hacia Villa Carlos Paz, la ciudad que lo vio crecer, practicar ciclismo e inmiscuirse en el mundo del triatlón junto a Santiago Gutiérrez, con quien arrasó en casi todas las pruebas de relevos que el calendario les puso adelante.
Hoy, Pablo se anima a más: a completar los 750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de pedestrismo completamente sólo y ante los mejores triatletas del continente. De hecho, será el único para-triatleta cordobés presente, ilusionado con una futura participación en el Triatlón de La Paz 2017 y, porqué no, en el próximo Campeonato Americano CAMTRI.