Pablo Astudillo es árbitro y carlospacense. Este domingo tendrá una responsabilidad muy grande: será el encargado de dirigir el clásico de la ciudad entre Sportivo Rivadavia y Atlético Carlos Paz. Su labor en el partido que se disputará el domingo a las 17 en Carlos Paz Sierras, estará bajo la vista de cientos de espectadores.
El antecedente más reciente lo favorece: tuvo una gran actuación en el partido que el "Azzurro" venció a Deportivo Colón en el Hermanos Pallaro. Por supuesto que ahora la presión es distinta.
¿Es un privilegio o una presión extra dirigir el clásico del domingo?
-"Siempre es un privilegio dirigir un clásico, sea en el lugar que sea. Los clásicos y las finales son los partidos más hermosos a los que pueden designar a un árbitro; y uno lo disfruta desde su designación hasta que se va a dormir después de jugado el encuentro".
¿Cómo creés que puede darse el partido?
-"Pienso y deseo que se dé como tienen que darse este tipo de encuentros: ¡Que sea una fiesta del deporte! Hay algo que siempre prima en un clásico, y esta más allá de las actualidades deportivas de ambos cuadros, es que el clásico siempre se lo quiere ganar, estén o no clasificados".
¿Cómo vive un árbitro un partido de estas características?
- ''Como dije antes, es un partido que lo disfruto desde la designación hasta que me voy a dormir después del partido. Se lo vive con la misma pasión que el jugador, sólo que visto desde otro ángulo: con muchísima responsabilidad, porque si lo eligen a uno para conducir un encuentro de tales características por algo es, y con la máxima concentración que puede tener un árbitro para que no se escape ni dejar libre al azar ningún tipo de detalle".
¿Se sacan más tarjetas de lo normal en un clásico?
-"Las tarjetas influyen siempre y cuando los jugadores se predispongan a eso. Tengo clásicos dirigidos en los cuales he sacado sólo dos amarillas y otros en los cuales eché hasta cinco hombres. Aunque no parezca, el árbitro jamás va predispuesto o, mejor dicho, "mal predispuesto" a sacar muchas tarjetas. El árbitro que menos tarjetas saca y menos protagonismo tiene, es porque tuvo la dicha de conducir un encuentro en donde los 22 futbolistas se lucieron dentro del terreno de juego".
Foto: Facu Amaya.