Sería injusto decir que Atlético Carlos Paz se quedó con las manos vacías. Sí, no podrá ascender al Federal B, pero el plantel se quedó con muchas cosas positivas: un equipo unido y grande desde lo humano, que con sacrificio y humildad luchó hasta el final.
Algunas decisiones arbitrales fueron claves, pero primero partamos desde lo futbolístico. El "Azzurro" regaló dos tiempos en la serie: el complemento en Río Cuarto y la primera mitad en Carlos Paz. Errores defensivos que, esta vez, superaron a las ganas y lo que pudo hacer en ataque.
Atenas golpeó primero. A los dos minutos, una pelota tras un tiro de esquina picó en más de una oportunidad, nadie pudo sacarla y Chiocarello, absolutamente solo, la empujó con destino de red. La serie más cuesta arriba que nunca.
Poco pasó hasta el segundo tiempo. Los ingresos de Diego Ramírez y Joaquín Fernández le aportaron velocidad al juego y apoyo a Gastón Grande, que fue el mejor en Atlético y el abanderado del equipo cuando nadie podía dominar el balón. En una escapada del "Rayo" lo bajaron dentro del área y penal: Martín García vio que el arquero se inclinaba hacia un palo y la puso en el otro. 1-1, once minutos y a buscar la hazaña. Allí comenzaron los errores arbitrales.
Las divididas eran de Atenas. Como en la ida, un penal para los de Adrián Ferreyra no fue cobrado, jugadas invalidadas por posiciones adelantadas que no existían, entre otras. El "Azzurro" extrañó a Jesús Acevedo, suspendido polémicamente tras el cotejo de ida. Cuestiones extrafutbolísticas que, en concordancia con los errores propios, derivaron en la eliminación de Atlético.
El elenco de barrio La Cuesta seguirá su camino ahora en la Liga Cordobesa de Fútbol, seguramente con las ganas de volver a hacer historia y, a fines de este año, encontrarse con la alegría de una nueva clasificación al Federal C. Deberá trabajar duro para lograrlo, pero el camino es largo y esto recién comienza.
Foto: Santiago Berioli.