Casi 50 kilómetros de recorrido, la asombrosa selva tucumana, un ser querido que te acompaña y otros miles de locos-lindos que son testigos de esta hazaña para la cual te entrenaste durante tanto tiempo. Se trata del mítico Trasmontaña de mountain bike, la carrera ciclística de parejas más prestigiosa y dura de Sudamérica y la carrera en la cual todos quieren estar cada año.
Cada mes de agosto desde hace 26 años, el Trasmontaña reúne a miles de almas ciclísticas en Tucumán para llevar a cabo una curiosa competencia por parejas, en la cual los corredores inician su epopeya en un formato contrarreloj buscando el mejor tiempo y la mejor posición en los senderos de la selva norteña.
Si bien son 45 kilómetros de recorrido, los peligros de los descensos y las interminables subidas del Telégrafo o el Maciel hacen que la experiencia dure mucho más que una carrera de rally promedio. Pero, a su vez, que sea más sufrible, más disfrutable y más inolvidable.
Podemos contarte mucho más de la carrera, que tendrá este domingo una nueva edición con presencia carlospacense. Sin embargo, creemos que es mejor que te la cuente el carlospacense con más participaciones en la historia del evento. Y es que Martín Castillo participó por primera vez en el 2006 y, desde allí, nunca más se ausentó en la línea de largada.
En la previa a su 14ª participación, el ciclista del equipo P&M Training cuenta: ''No sé cuáles son los atractivos que hacen que sea tan famosa, que todo el mundo quiera ir. Es realmente una carrera que, en mi caso, es mi 14ª vez que la corro. Fui una vez y no la pude soltar más. En un principio empecé a correr el Río Pinto y después todos hablaban de Tucumán, que quien no va al Trasmontaña no es un biker. Uno no puede creer la movida que tiene la carrera, que en toda una mañana meta en sus senderos a casi la misma gente que el Río Pinto''.
''No es un súper-cross, pero realmente necesitás de cierta técnica arriba de la bicicleta para hacerla, cosa que en el Río Pinto no sucede: con cierto estado físico podés hacerlo un Pinto en el mismo tiempo que en un Trasmontaña, que tiene 40 kilómetros menos. Ahí es donde se nota la tecnicidad que tiene la carrera, las subidas, las bajadas...''.
''Es una carrera que muchas veces se decía que se hace en duplas porque necesitás de un compañero que te vaya alentando para poder terminarla. Y, además, la han hecho de una manera muy particular, porque siempre faltando cuatro kilómetros escuchás la música y la voz del animador de la carrera y uno piensa ''ya llegás, ya llégas'', aunque quede una subida en la que te querés morir'', agregó Castillo, que afrontará por primera vez la competencia junto a Juan Pablo Viola, debutante en esta experiencia.
Castillo participó en cuatro ediciones con el cordobés Mariano Porcel De Peralta, en otras cuatro con su hermano Marcos, en tres con Jorge Marous Menna y en una con Lucas Rodríguez y Carlos Vescovo, siendo su mejor tiempo las tres horas y 21 minutos del 2011 logradas con ''el Negro'' Castillo y su mejor posición en la categoría el 28º lugar cosechado junto a Marous en 2017 en la Máster B2.
Recuerdos montañeros. ''En una de mis primeras participaciones, llegamos tarde a la largada, así que nos penalizaron y nos hicieron largar al final de nuestra categoría con el tiempo corriendo. Así que salimos a comernos el mundo y nos cansamos de darnos golpes. Siempre la corrí con amigos o con mi hermano, siendo una de las mejores experiencias de mi vida. Llegar la primera vez y llorar con él fue una sensación espectacular a pesar de irnos puteando toda la carrera''.
''También corrí con Mariano, un amigo de Córdoba de toda la vida; con Jorge, un amigo entrañable y un compañero espectacular porque el tipo pone todo lo que tiene y lo que no tiene para seguirte, llegar y hacer una excelente carrera; y esta vez, me toca reencontrarme con un compañero de la secundaria, que empezó a pedalear de grande pero que se curtió bastante con el cross con la escuela de Pablo Cavallaro''.
''Él me propuso ir a Tucumán y, más allá que me encantaría algún día hacer un podio o un gran tiempo, siempre prioricé el fin de semana con amigos, ir con la familia o correr con amigos o con mi hermano. Esos son factores fundamentales para estar casi cuatro horas sufriendo, alentando, arreglando la bici o acalambrados. Es una hermosa experiencia''.
''En 2009, vi cómo llegaba mi hermano con Luciana Pena en la categoría Mixtos y no lo podía creer, porque Marcos empezó la carrera y se le rompió la cubierta de adelante en la primera bajada. Hizo el 80% de la carrera con la llanta -hay fotos de eso- y nuestros amigos al día de hoy no lo podemos creer cuando sentíamos el ruido de la llanta sin romperse. Con la arcilla de Tucumán se le hizo algo así como una costra, siguieron y terminaron haciendo podio''.
''Después, para reírse, hay muchas anécdtoas cuando uno viene en pedo del cansancio. Por ejemplo, mi hermano en una ocasión me dio una banana súper pasada de madura, toda apretada con su mano. Me comí lo que podía y el resto se me cayó en la vaina del cuadro. Y era tanto el hambre que tenía que yo la miraba, veía cómo le entraba tierra y pensaba en comerla, pero después pensaba ''no, no puedo hacer eso''. En esa época, uno iba sin entrenadores, con otras bicicletas, sin gente que te asesorara al respecto... Uno las sufría mucho más''.
Objetivo 2019. ''Las expectativas con Juan es hacer una buena carrera, tratando de cuidar al compañero, como siempre le digo. Corrimos hace poco en el Desafío al Perilago, donde fuimos midiendo fuerzas para encontrar el mejor ritmo y hacer una linda carrera y bien pensada, para no poner todo al arranque porque la peor parte viene al final''.
''No queremos pasarla mal, explotarnos ni perder tiempo. Después, se verá el tiempo que hacemos pero vamos muy bien de cabeza, que es importante, y con buena bicicleta los dos; así que creo que, si no nos caemos o rompemos bicicleta, haremos una linda carrera y trataremos de estar lo más adelante posible. Lo que está por seguro es que, conociéndolo a él, vamos a dejar todo y después la vamos a disfrutar en el asado post-carrera que hacemos en el mismo Tucumán'', concluyó Martín.
2019: con Juan Pablo Viola
2018: con Lucas Rodríguez - 580º (43º en Máster B2) 3h46m37s
2017: con Jorge Marous - 468º (28º en Máster B2) 3h42m54s
2016: con Jorge Marous - 291º (40º en Máster B1) 3h51m32s
2015: con Carlos Vescovo - No finalizó
2014: con Jorge Marous - 416º (47º en Máster B1) 3h52m12s
2013: con Marcos Castillo - 203º (30º en Mayores B) 3h31m30s
2012: con Marcos Castillo - 192º (25º en Mayores B) 3h23m58s
2011: con Marcos Castillo - 188º (32º en Mayores A) 3h21m05s
2010: con Mariano Porcel de Peralta - 270º (30º en Mayores B) 3h41m27s
2009: con Mariano Porcel de Peralta - 391º (55º en Mayores B) 4h05m25s
2008: con Mariano Porcel de Peralta - 329º (58º en Mayores B) 4h17m14s
2007: con Marcos Castillo - 235º (36º en Mayores A) 4h08m24s
2006: con Mariano Porcel de Peralta - 447º (75º en Mayores A) 5h06m26s